Masa (la víspera): batir un huevo con una yema de huevo, 100g de azúcar y una pizca de sal. Añadir 125g de mantequilla blanda y 200g de harina. Trabajar la masa y dejarla reposar durante 24 horas. Crema: hervir 250ml de leche con 2 vainas de vainilla cortadas a lo largo. Batir 2 yemas de huevo con 50g de azúcar antes de echar 30g de harina con una cucharada de ron. Añadir lentamente la leche hirviendo mezclando al mismo tiempo. Verter de nuevo en el cazo y dejar espesar a fuego lento. En un molde engrasado, tapizar el fondo y los laterales con 2/3 de la masa y rellenar con la crema fría. Extender la masa restante y pegar los bordes con un poco de agua. Untar la superficie con una yema de huevo y hornear durante 40 min a 210°C.
Receta Suculento confit de pato
El confit de pato es una especialidad culinaria del Suroeste de Francia, más concretamente de Périgord, que se suele degustar acompañado de patatas sarladesas (asadas con grasa de pato, ajo y perejil). En su elaboración, la carne de pato se cocina durante 2 horas en grasa caliente y se envasa en tarros. Se recomienda acompañarlo con un buen vino tinto de Languedoc.
Espelette peper
El pimiento de Espeleta, de cultivo controlado y denominación de origen exclusiva del País Vasco francés, es un producto excepcional y emblemático de la tradición gastronómica vasca. Su sabor afrutado y picante, caliente pero no ardiente, presenta un sutil equilibrio muy similar a la fuerza de la pimienta negra. Esta variedad de pimientos muy generosa, que solemos encontrar en platos regionales tradicionales (como la «Piperade à l'Ibaïona») y en la charcutería local, combina muy bien con carácter y finura con múltiples recetas, desde el aperitivo hasta el postre. Por ejemplo, las onzas de chocolate al pimiento de Espeleta, un imprescindible que ningún turista será capaz de resistirse a su tentación.